Daniel Casanova

Segundo Nivel. El nivel de la intimidad a través del compromiso con el servicio.

Hoy vamos a estudiar el segundo nivel en la intimidad con Dios.

Si estas agradecido a Dios por la salvación, deseas servirle. En la iglesia hay personas comprometidas a trabajar en un ministerio; estos son los obreros que hacen posible la realización de los programas y eventos de la iglesia. Los obreros son personas muy valiosas en la iglesia cristiana.
Para entender este nivel, podemos ir a la historia de Marta y María en el evangelio de Lucas. Marta servía a Jesús cuando este llegó a su casa. Ella deseaba adorar a Dios a través del servicio.
Veamos el incidente de Marta afanada por servir correctamente a Jesús. Está en el evangelio de Lucas 10:38-42

38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

El nivel del gozo de la salvación es el nivel de intimidad más superficial que existe en el cristiano. Al nacer de Nuevo le entregamos sinceramente nuestro corazón a Él. Cuando tenemos una relación personal con Jesús, podemos recibir una mayor revelación acerca del amor del Padre y vivir una vida que ama a los demás.
Sin embargo, hay un segundo nivel un poco más profundo. El nivel de la intimidad a través del compromiso al servicio comienza cuando el cristiano entiende que debe ser obediente en el servicio a Dios y al prójimo a través de sus dones y talentos recibidos por el Espíritu Santo.
Los cristianos en este nivel son aquellos que quieren agradar a Dios, pues sienten un gran agradecimiento por la salvación por gracia. Son trabajadores sinceros. Experimentan placer al servir a Jesús. Pero, estos obreros, aunque muy bien intencionados, pueden estar sirviendo a Dios de manera equivocadas, y guiados por la carne, no por el Espíritu.

Otras características de las personas que quieren servir, pero no estan siendo transformados:
1. Están comprometidos pero no se han rendido completamente al Señor.
2. Son los que dejan que el trabajo en la obra del Señor tome el lugar del Señor de la obra.
3. Sirven a Dios pero, no practican el tiempo devocional. Y al no practicar su tiempo de oración y estudio de la Biblia carecen de intimidad con Dios. Creen conocer a Dios, pero en la realidad no lo conocen. ¿Cómo pueden conocer a alguien con quien no pasan tiempo?
4. Son cristianos carnales, porque no han cambiado sus pensamientos, o su forma de hablar. Se rehúsan a restaurar las relaciones rotas, perdonar o pedir perdón. En algunos casos, se dejan dominar por su naturaleza carnal y viven siglos de culpa y resentimiento; en otros casos, toman una actitud cínica frente al pecado, y llegan a pensar: «hace mucho tiempo que estoy peleando con este pecado, no lucharé más, el Señor entiende, Él es amor.» Se olvidan que las fuerzas para vencer el pecado vienen del tiempo devocional, tiempo a solas con Dios.
5. Los que están en este nivel, trabajan para el Señor, pero no conocen al Señor, porque no pasan tiempo con Él y sus ministerios son ministerios carnales.
6. Se hieren fácilmente cuando alguien los critica, o se desmotivan cuando nadie aprecia su trabajo.
7. Son las personas que destruyen con la boca, lo que hacen con las manos.

En este nivel el hacer toma prioridad al ser. Se ha perdido el enfoque, porque están tan ocupados por hacer algo para Dios que descuida lo más importante, su relación con la persona del Espíritu Santo.
Aunque dicen amar a Dios, su tiempo a solas con él es muy poco, descuidan la oración y la lectura de la Biblia. Se puede notar la gran distancia entre las creencias deseadas a las creencias practicadas; creen una cosa, pero practican otra cosa. Por ejemplo, en este nivel, el cristiano dice que la oración es importante pero casi nunca toma tiempo para orar. Dice que el diezmar es Bíblico, pero no es diezmador; dice creer en la evangelización, pero nunca habla a sus amigos de Cristo. Conoce la Biblia, pero no la practican.

¿Qué áreas de sus vidas aún intenta controlar, en lugar de rendirlas ante Dios? ¿Están dispuestos a disminuir de tal manera que Dios pueda aumentar en sus vidas?
No deje que el activismo te haga pensar que estas creciendo en el conocimiento de Dios. Recuerda que solo podrás conocer a Dios, si pasas tiempo con El. María supo escoger la mejor parte. El servir a Dios no es malo, pero puede ser un escape emocional para no rendir su vida completamente a Dios.