Daniel Casanova

C.R.I.S.T.O: INFLUENCIA POSITIVA

Los días anteriores hemos estudiado la importancia de: comunicar claramente los conceptos y principios bíblicos y reunirnos semanalmente con nuestro amigo a quien estamos discipulado. Hoy vamos a estudiar la importancia de cuidar de nuestro testimonio cristiano para tener una influencia positiva sobre el recién convertido.

Cada uno de nosotros influye y recibe influencia de otros, en cualquier situación dada o con cualquier grupo dado.

En el discipulado, el discipulador ejerce influencia sobre el nuevo creyente. Es como, la pareja que va a un restaurante a almorzar, ambos recibirán la influencia de la mesera que les sugiere la especialidad de la casa. Ella con tacto, amabilidad, experiencia del menú hará bien su trabajo.

Factores para una influencia positiva

  1. Desee valor a sí mismo.

No puede dar lo que no tienes. Para impartir fe, se necesita tener fe. Así de la misma forma,  no se puede amar a nadie, sin antes amarse asi mismo. La super valoración es dañina así como la pobre valoración de uno mismo. El discipulador debe saber con exactitud su identidad en Cristo.

Pablo lo puso con las siguientes palabras: Sed imitadores de mí, como también yo lo soy de Cristo. 1 Corintios 11:1

  1. Un paso adelante.

Siempre  estar un paso adelante; pero no muy lejos.

Un discipulador efectivo siempre está aprendiendo; antes de dar hay que recibir. Quien constantemente está dando, llega un momento que se quema. Para un discipulado efectivo es indispensable que el cristiano maduro se capacitase, desarrolle un deseo profundo por aprender y sea un buen alumno;  de eso va a depender el éxito en su papel como maestro. ¿Por qué esto es así?, porque es el alma de la relación discipulador – discípulo,  es construir y desarrollar relaciones duraderas, de influenciar positivamente a la  otra persona, que el nuevo creyente te siga y que aprenda de ti a caminar sobre tus pasos. Recuerda que el nuevo creyente necesita ver a Jesús en ti. No es una transferencia de información solamente, es una transferencia de un estilo de vida comprometido con Jesús. Antes de hacer discípulo, hay que serlo primero.

  1. Interés en la persona.

Si quieres tener influencia positiva interésate sinceramente por tu discípulo.

Subrayo, “sinceramente”.

`Piénsalo un momento, ¿cuál es el nivel de atención que le regalas a las personas que sinceramente se interesan por ti, por tu vida, por lo que te sucede? Es muy alto, y la cantidad de atención que das, es la llave que entregas para que puedan tener influencia en ti, y por supuesto, para que puedan liderarte. Sin atención no hay si quiera una mínima posibilidad de influencia.

Por lo tanto, se ve claramente que no se trata de los intereses del cristiano maduro, sino del nuevo creyente, de lo que les sucede a ellos. Y a través de interesarte en lo que a ellos les interesa, podrás influenciar positivamente.

No puedes tratar el discipulado, como algo que quieres lograr, sino como algo que quieres compartir. No es un proyecto con fecha de entrega; es un proceso sin fecha de caducación.

  1. Practica la paciencia.

La influencia en el discipulado es cuestión que se hacen a fuego lento; si vas con prisas no conseguirás otra cosa que el que se alejen de ti, que pierdas cercanía, porque estarás forzando algo que por su propia naturaleza requiere lentitud y elección.

El líder es elegido, no impuesto. Y dejarse influenciar es una elección consciente, cuando no es una elección consciente es manipulación, y esto no solo tiene un recorrido muy corto, sino que además posteriormente te será muy difícil, sino imposible poder influenciar a esa persona, ya que se habrá roto la confianza, y esto es algo muy delicado, que una vez roto, va a costar mucho pegar los trozos.

  • ¿En qué momentos guiado por la prisa has intentado influir en alguien y no salió bien?
  • ¿Cuántas veces al día te interesas sinceramente por otras personas? ¿Por quienes?
  1. Cuidar del estilo de vida.

Como cristianos es sumamente importantísimo  reflejar a Cristo en nuestra manera de hablar y actuar, a eso se le llama el “Buen Testimonio”.

Dios nos enseña que debemos cuidar nuestro andar, que debemos buscar tener buen testimonio ante los demás.

En el Libro de Proverbios, la palabra “Testimonio” se compara con la palabra “Fama”, veamos:

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.” (Proverbios 22:1)

La Fama es: La Opinión que las personas tienen de otras, es darle crédito a alguien, es conocerle conforme a su andar.

Vivimos ahora en medio de una sociedad que valora más las cosas materiales o inovativo que tener un buen nombre. Las personas prefieren desprestigiarse y hacer cosas insensatas que tener una buena fama, cayendo en una gran necedad.

Muchas veces creemos que los famosos solo son “Las personas reconocidas socialmente”, pero debemos entender que todos tenemos una fama, ya sea en nuestra casa, ciudad, zona, trabajo, entre los amigos etc.

Nosotros somos los únicos responsables de cuidar nuestro Testimonio.

Debes de tener en claro que: ¡Nuestra fama de hoy  como cristianos, debe ser mejor que la fama que teníamos antes de serlo!

Meditemos en lo siguiente:

  • Desde el día que aceptaste a Cristo como Salvador¿Tu vida ha cambiado a tal punto que al Dios que tanto odiabas y rechazabas, ahora es tu prioridad?
  • El pecado que antes amabas ¿Ahora te da asco practicarlo y buscas la forma de no seguir en el?
  • ¿Tu vida a cambiado radicalmente que ahora las cosas del mundo te importan poco?

¿Cómo desarrollar una buen Testimonio?

Porque por ella (por la fe) alcanzaron buen testimonio los antiguos.  (Hebreos 11:2)

Nuestra fama se desarrollará conforme a que tan buena sea nuestra relación con Dios. Dependiendo de que tanto tiempo pasemos en la Palabra y la guardemos, en la Oración y dando el Evangelio, es como seremos reconocidos.

 ¿Por qué debo de cuidar mi Testimonio?

De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro. (Proverbios 22:1)

La razón de cuidar nuestro Testimonio es porque llevamos un Buen Nombre dentro de nosotros y es el Nombre de Jesucristo.

¡Es el Nombre que esta sobre todo nombre!

En la antigüedad, el título “cristiano” era un insulto y un apodo despectivo, pero después se volvió un título honorifico.

La palabra “Cristiano” significa: “Seguidor de Cristo, Propiedad de Cristo”, también significa “Pequeño Cristo”.

Solo a los verdaderos discípulos del Señor se les llamo cristianos, a los que realmente mostraban evidencias de ser seguidores de Cristo.

Medita: ¿Mereces tu que se te llame “Cristiano”?

 

¿Cuál es la finalidad al cuidar mi Testimonio?

Y por causa mía glorificaban a Dios. (Gálatas 1:24)

Todo lo que lleguemos a ser, tener y hacer en esta vida que sea para que el Nombre de Dios sea glorificado.

Que la gente al vernos diga: “Que Dios más grande el que tienes, lo que es capaz de hacer en tu vida, Yo quiero conocerle también”.

Conclusión:

La buena fama no es para que nos vaya bien o para que la gente piense bonito de nosotros, pues si llegamos a pensar así estamos cayendo en VANAGLORIA Y ORGULLO ¡Tengamos cuidado!

Nuestra fama y testimonio es para cumplir la Gran Comisión y darle gloria y honor al Nombre del Señor Jesucristo.

No importa si predicas que eres buena persona, no importa que digas que eres cristiano o cristiana; no importa que vayas todos los días a la iglesia; no importa que todos los días ores y leas la Biblia, lo que importa es quien eres como persona, lo que importa es tu testimonio.

Santiago 2:14-17  Hermanos en Cristo, ¿de qué sirve que algunos de ustedes digan que son fieles a Dios, si no hacen nada bueno para demostrarlo? ¡Así no se van a salvar!

Si algún hermano o hermana de la iglesia no tiene ropa ni comida,  y tú no le das lo que necesita para abrigarse y comer bien, de nada le sirve que tú le digas «Que te vaya bien, abrígate y come hasta que te llenes».

 Lo mismo pasa con la fidelidad a Dios: de nada nos sirve decir que le somos fieles, si no hacemos nada que lo demuestre. Esa clase de fidelidad está muerta.

Recuerda que tu testimonio es tu carta de presentación.  cuida tu Testimonio y la gente se acercará a ti en busca de JESÚS.