Daniel Casanova

CRISTO CENTRICO

Ayer aprendimos que el primer elemento para la evangelización con TACTO,  es un Toque Amistoso; hoy vamos aprender de la importancia de llevar una vida Cristo céntrico.

            Lo más importante es Cristo.  

El claro mensaje del evangelio debe estar presente en tu conversación con las personas a quienes estás evangelizando.  Debes poder comunicar las buenas noticias partiendo de las oportunidades naturales que se presenten en tu caminar con la persona con quien estás desarrollando una relación.

En esta fase es muy importante presentar a Cristo; no un concepto, no una religión, o iglesia, UNA PERSONA. Tu vida dirá más que mil palabras.  Con nuestro testimonio está en juego la reputación de Cristo.  Tú eres el reflejo más cercano de Cristo que tienen tus familiares, amigos, vecinos y conocidos.  Por eso, no bajes la guardia en ningún aspecto de tu vida; aférrate de la gracia transformadora de Dios para crecer a semejanza de Cristo.

La primera etapa es ser amigable, tratar de ser un amigo genuino y que se interesa por las personas.

La segunda etapa es ir introduciendo en la amistad las creencias que son importante para ti con relación a Cristo. Esta etapa va más allá de sembrar la semilla, es cultivar el terreno a través de un testimonio que honre a Cristo.

  • Cuando cristo es el centro de nuestra vida cuidamos el testimonio de vida

Cuando paso tiempo con Dios y mi vida refleja a Cristo, hablar sobre lo que Dios está haciendo en mi vida, es fácil.

Como paso tiempo con mis amigos, hablo de mi fe como un tema normal de conversación de la vida.

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida le damos importancia a la santidad en la vida

¿Se ha encontrado usted alguna vez con este dilema? — “Es cristiano pero sus compañeros no lo saben. No vive como un cristiano debe vivir y le da vergüenza dejarles saber que es cristiano.”

Es un hecho que el estilo de vida puede validar o anular las palabras. El cristianismo no necesita otro creyente que dice una cosa, pero vive otra.

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida cuidamos nuestras relaciones personales.

Seguro que has oído este versículo más de una vez: “así que si usted está ofreciendo su ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja su ofrenda allí frente al altar. Primero ve y reconcíliate con tu hermano, ven y presenta tu ofrenda“(Mateo 5:23-24).

O quizás este: “Porque si perdonas a las personas sus ofensas, vuestro Padre celestial os perdonará también. Pero si no perdonas, tu padre no perdonará tus ofensas“(Mateo 6: 14-15).

Las relaciones rotas son un gran obstáculo para la evangelización. No hay lugar para el orgullo tanto en la vida de un cristiano. Pregúntate: ¿Hay alguien a quien he ofendido y no he pedido perdón?, ¿Estoy abrigando rencor hacia alguien? Perdonarlos, para que tu Padre celestial te puede perdonar. Perdonar por su propio bien, así como para ellos. Las demás personas tendrán que responder a Dios por su pecado, pero tú busca restauración y perdón.

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida buscamos la obediencia.  

“Si sigues mis mandamientos, usted permanecerá en mi amor, …” (Juan 15: 10-14).

Os doy un mandamiento nuevo: amarse unos a otros. Tal como yo los he amado, también deben amar unos a otros. En esto todos conocerán que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos a los otros” (John 13:34-35).

Para Jesús, el amor es obediencia. Si usted ama a Jesús, va a obedecer a Jesús. Es el mandamiento de amarse unos a otros. Jesús dice que todo el mundo sabrá que somos su pueblo cuando lo hacemos. ¿Cómo es su amor por Jesús? Chequeen su obediencia.

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida cuidamos nuestra forma de usar las palabras.

Efesios 4:29, “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Otra versión (NVI) lo pone de esta manera: ‘Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.’

¿Cómo es su forma de hablar con relación a Efesios 4:29? ¿Le dice cosas a otros que usted no debería? ¿Has sido amable con sus palabras? ¿Trata a los demás, con la misma misericordia de Dios hacia a ti? ¿Te das cuenta de que por las palabras de su boca puede apagar el poder del Espíritu Santo en su vida?

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida procuramos tener una vida de servicio.

El cristiano que desea agradar a Cristo debe tener su propia actitud con respecto al servicio.  Jesús se despojó de sí mismo asumiendo la forma de un esclavo, a semejanza de los hombres. Y cuando él vino a esta tierra y vivió como hombre, se humilló hasta el punto de morir. Eso es lo que dice Filipenses 2: 6-8:

La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús,

6 quien, siendo por naturaleza[a] Dios,
no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.
7 Por el contrario, se rebajó voluntariamente,
tomando la naturaleza[b] de siervo
y haciéndose semejante a los seres humanos.
8 Y, al manifestarse como hombre,
se humilló a sí mismo
y se hizo obediente hasta la muerte,
¡y muerte de cruz!

    Pablo le recuerda a los cristianos de Corintos:  “Ustedes ya no se pertenecen porque han sido comprados por un precio; por lo tanto glorificad a Dios en su cuerpo” (1 Corintios 6:19-20).

¿Cómo es su actitud ante el servicio a los demás? ¿Hay algunas cosas que reúsas hacer? ¿Tienes siempre una excusa cuando se te pide servir? ¿Sirves a Dios, aun cuando te cuesta? ¿Tratas a otros como deseas ser tratado? ¿Qué pasaría si Dios decide no responderte ya más a otra oración tuya para el resto de la vida? ¿Le seguirías sirviendo?

La Biblia dice que usted no se pertenece a sí mismo, sino a Dios. Somos sus siervos. No somos nuestros.

  • Cuando Cristo es el centro de nuestra vida no nos da vergüenza testificar

Algunas cosas que podemos hacer que demuestran que Cristo es el centro de nuestra vida y no nos da vergüenza confesarlo:

  1. Dar un tratado evangelístico a la persona que nos atiende en el supermercado, u otro negocio
  2. Utilizar los eventos de la familia: cumpleaños, funerales, bodas, enfermedades, bautismos, graduación, fiestas con toques evangelí

Ejemplos: (1) Poner música cristiana, (2) Orar antes de los alimentos, (3) Dar palabras de aliento cuando vamos a visitar a un enfermo; (4) Mostrar paz y confianza en medio de una tragedia.

  1. Visitar a un nuevo vecino y no ir con las manos vacías.
  2. Ser sensible a las necesidades de la gente.

                        Cristo fue sensible a los problemas de la gente, sin ser fanático.

Hay tres cosas que hacía a la gente a buscar a Jesús:

  • La gente sabía que Jesús se interesaba genuinamente por ellos.
  • La gente sabía que podían confiar en Jesús. Jesús daba sensación de seguridad, y confianza a todos aquellos que se le acercaban a Él.
  • La gente sabía que Jesús podía ayudarle en su necesidad. A veces, el solo hecho que nos ven tratando de hacer lo mejor posible para ayudar, el necesitado lo agradece inmensamente.

Una vida donde Cristo es el centro y lo más importante, toma decisiones basadas en el principio del amor según Romanos 14. ¿Qué dice el principio del amor?. Pues dice, que si lo que se quiere hacer no es de influencia positiva al amigo inconverso, entonces no se debe hacer.

Recuerda que el testimonio de vida, prepara el testimonio de los labios.  El cristiano que no vive como ‘un verdadero cristiano’, es una deshonra para Cristo, y es nunca podrá llevar a nadie a Cristo.