Daniel Casanova

Instrumentos de Dios para transformar. (II)

Hoy vamos a estudiar la segunda herramienta que Dios utiliza para transformarnos a la imagen de Cristo.  Dios usa a las personas. Las personas son importantes en nuestra vida

  • Dios usa a otros creyentes y a la Iglesia.

La iglesia está compuesta por otros cristianos. Pablo compara a la iglesia como un cuerpo. Un cuerpo tiene muchos miembros y que cada miembro tiene diferentes funciones y que cada función es necesaria para la vida. Un órgano necesita del otro.

Dios ha dotado a la iglesia de todos los recursos necesarios para su crecimiento y perfeccionamiento.

Veamos lo que dice Efesios 4:11-16.

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Algunas ideas de este pasaje:

  • A cada uno de nosotros, Cristo nos dio la capacidad de bendecir o edificar a los demás.
  • Él fue quien les dio esa capacidad de servir y dar instrucciones a los creyentes, para que todos los que formamos la iglesia, que es su cuerpo, seamos bendecidos.
  • Cuando hay unidad, interdependencia y cooperación, llegamos a tener todo lo que nos falta; y alcanzamos la madurez espiritual.

Los cristianos estamos llamados por Dios a ser de bendición a los demás.  Por eso, anímense los unos a los otros, y ayúdense a fortalecer su vida cristiana, como ya lo están haciendo.” (1 Tesalonicense. 5:11).

Se trata de animarnos los unos a los otros con palabras edificantes (Efesios. 4:29).

Se trata de demostrar nuestro amor entre nosotros, y no solo hablarlo; ya que el conocimiento envanece, pero el amor edifica. (1 Corintios. 8:1b). ¡Se trata de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo! (Romanos. 14:17Justicia, porque el Señor ama la justicia (Salmo 33:5). Paz, porque a vivir en paz hemos sido llamados (1 Corintios. 7:15b).

Cristo vino al mundo no solo a traer paz ente Dios y los hombres, sino, también a enseñarnos a vivir en paz entre los  hombres.

  • Aun a las personas difíciles son instrumentos en manos de Dios para formarnos.

Existen personas difíciles por todas partes. Todos pasamos por etapas en las que no damos lo mejor de nosotros. Si deseas mejorar, debes aprender de las personas difíciles. Ellas pueden ser nuestros mejores aliados. Si desarrollamos ciertas estrategias, podemos sacarle provecho a las personas difíciles; pues podemos aprender más de la crítica que de los halagos. El carpintero no desecha la lija por ser áspera; más bien, la utiliza a su favor.

Dios utiliza a las personas difíciles o aun a las impías para transformarnos: Esta es la lija que nos pule.

¿Cómo tú crees que Dios nos enseña la paciencia, el valor del perdón, la fortaleza del amor? A través de las personas difíciles..

Una nota de advertencia.

Cuando tengas roces con una persona difícil, determina si vale la pena gastar energía discutiendo o relacionándose con ella. No todas las relaciones merecen tu esfuerzo. Mientras más rápido te des cuenta quien es una persona difícil en tu entorno, y determines cual estrategia utilizar con ella, más feliz vivirás y más efectivo en sacar algo positivo de una persona con actitudes negativas.  Lo ideal sería que tú y la otra persona puedan dejar de lado sus diferencias y aprendan a convivir en paz.

Ese es el consejo de Pablo a los romanos:

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.”  (Romanos 12:18-19 )

Aunque probablemente esa persona difíciles se conviertan en amigo, en colega o en el hermano que siempre has deseado, puedes aprender, y ser una mejor persona debido a ellos.

Recuerda que Dios lo está utilizando para transfórmate a la imagen de Cristo. Todo obra para bien (Romanos 8:28,29)

Decida que no importa lo que el otro haga, su respuesta será paciencia, bondad y paz. Se sorprenderá lo que esto puede lograr. ¡Recuerde que el amor desarma!

Empiezas a ver a las personas difíciles como una herramienta que Dios está utilizando para mejorarte. Eso ayudara a no frustrarte, ni decepcionarte. Te enfocaras mas en ti, en lo que tu necesitas; que en la otra persona. Seras una persona completamente libre “del fantasma del enemigo.”

¿Lo has probado alguna vez? Si no lo has hecho, te animo a probarlo. Si cambias la forma de pensar sobre personas difíciles que te rodean; veras con asombro que el 80% de las veces, ellas cambiaran completamente su trato así ti.