Daniel Casanova

¿Dónde están tus panes y peces?

¿Dónde están tus panes y peces?

Juan 6:15

Se cuenta la historia que una gallina y un cerdo, se levantaron muy temprano el domingo en la mañana para asistir al culto como de costumbre. Al llegar al templo leyeron el título del sermón “¿Cómo ayudar a los pobres?”

Inmediatamente la gallina sugirió que podían darle: HUEVOS Y BACON. El puerco después de pensarlo bien dijo:

-La idea es buena, pero sólo hay un problema con alimentar a hambrientos con huevo y bacón. Sólo se requiere de ti una contribución; sin embargo, yo tengo que hacer un compromiso total. Consagrar mi vida a la causa”

Todos sabemos la diferencia entre contribuir a alguna causa y consagrar la vida a esa causa.

La Necesidad espiritual

Hay una gran cantidad de personas hambrientas a nuestro alrededor.

El hambre es una necesidad física que demanda ser satisfecha constantemente.

Si la persona pasa hambre forzosamente porque no tiene que comer le llamamos “pobre”; si por el contrario el hambre es “voluntaria” ,como un ayuno, una huelga de hambre, o un simple deseo de hacer dieta,  le llamamos héroes.

Unos más que otros, en algún momento de nuestra vida hemos experimentado la sensación del hambre. ¡Que horrible se siente!

Características de un cuerpo con hambre: Comienza con un sonido peculiar en el estómago, el cuerpo se debilita, comienza a pensar en algún plato favorito (en un momento de hambre todos los platos son ricos), hace cualquier cosa para encontrar comida, come cosas que en circunstancias común y corrientes no comería y si el hambre se prolonga, hay pérdida de peso, debilidad, y en casos severos llega la muerte. De la misma forma, el hombre padece de hambre espiritual. Hay algunos hambrientos a nuestro alrededor.

Juan 6:5.. “Jesús vio que había venido una gran multitud a Él.

Mateo 9:35-37.. Jesús vio la multitud y tuvo compasión de ella

Jesús siempre estaba viendo la multitud, y sus necesidades…

¿Estaremos nosotros viendo las necesidades que nos rodean?

La gente está hambrienta a nuestro alrededor. Necesitan amor, aprecio, compasión, seguridad, palabras alentadoras. La gente está hambrienta y van a buscar el pan donde crean que lo van a encontrar, aun lo buscaran el lugares que no tengan buena comida.

Los recursos para satisfacer el hombre espiritual.

Siempre que ha existido en el hombre necesidad de Dios. Hay un hambre espiritual que solo Dios puede suplir esa necesidad.

Jesús dijo, Juan 6:35.Yo soy el pan de vida, el que a mi viene, nunca tendrá hambre, y el que en mi cree, no tendrá sed jamás

Dios tiene a los cristianos como el único medio para distribuir el pan espiritual.

Allí en aquella reunión había un muchacho con cinco panes y dos peces. Es de suponer, que aquellos recursos eran insuficientes para tantas gentes. El sólo no podía alimentar a tantas personas, pero si él se hubiera negado, Jesús no hubiera alimentado a la multitud de la forma en que lo hizo. Tampoco, no hubiera tenido la bendición de sentirse usado por la mano del Señor.

Aquel joven tenía algunas razones para negarse a entregar sus panes y peces: ‘Mi mama me preparó el almuerzo para mí sólo,’ o ‘yo prepare este almuerzo y no  lo pude preparar muy bien.’ O ‘está feo. Me da vergüenza que toda la gente lo vea como se ha arrugado por el calor del día.’ O ‘los panes están un poco duro y los peces desabríos. No puedo darlo.’ O ‘yo en otras ocasiones compartir mi almuerzo, y siempre salgo perdiendo. Ahora, sí que no; yo estoy cansado de que siempre me estén usando.’ O  ‘Yo estoy muy flaco necesito comer.’

Cuantas razones aquel muchacho pudo haber dicho. Pero, no. No dio ninguna excusa.  Jesús andaba buscando un inversionista, y este joven aprovecho la oportunidad.

¿Qué vas hacer con tus recursos?

En la biblia hay muchas historias sobre diferentes personas que Dios uso porque le entregaron lo que tenían:

  • El dueño del aposento alto,
  • El dueño del asno para entrar en Jerusalén
  • El dueño de la barcas donde predicaba a las multitudes
  • Moisés a los 80 años se convirtió de pastor de ovejas a libertador.
  • Saulo de Tarso se convirtió de perseguidor a predicador.

La Biblia está llena de ejemplos de personas ordinarias que hicieron cosas extraordinarias porque supieron consagrar lo que tenían al Señor.

Consagración es más que “dar”. Cualquier persona puede dar;  pero la consagración viene con un compromiso serio y total. No se da porque sobra, se da impulsado por una fuerza que vence el egoísmo, la fuerza del amor, que lleva a personas sin importancia hacer actos importantes que se plasman en la historia para siempre.

Mira a tu alrededor, tienes algo que dar,  eres especial a los ojos de Dios, eres único, no hay otro como tú. Dios tiene un plan maravilloso para tu vida

El muchacho trajo los “cinco panes y los dos peces y lo puso en las manos de Jesús.

Se imaginan a este muchacho al otro día, oyendo las conversaciones de los mayores:

  • Este milagro sí que fue grande, le dice un amigo al otro.
  • Con cinco panes y dos peces alimentar a tantas personas, le responde el otro sorprendido.
  • Jesús es increíble, siempre hace algo cada día más sorprendente

El muchacho sin poder contenerse más,  interrumpe aquella conversación, y dice:

-Sí, Jesús alimentó a la multitud con simples panes y peces, pero todo lo hizo porque eran  mis panes y mis peces; yo los tenía y se los di. El hizo el milagro con mis panes y peces.

Y querido hermano, y así siempre será, el alimentará a la multitud de hambrientos espirituales con tus panes y peces.