Daniel Casanova

Enemigo de las ovejas: El Ladrón.

Las ovejas tienen tres enemigos principales: por un lado, están los ladrones y salteadores que intentan robar las ovejas a su legítimo dueño.

También están los asalariados que, sin ser enemigos abiertos de las ovejas, su interés por ellas es totalmente egoísta y las ovejas están desprotegidas. Ellos en la primera señal de peligro salen corriendo.

Por último, está el lobo, que solo viene a arrebatar y matar. El lobo se aprovecha de la oveja indefensa, de la que esta lejos del redil.

¿Cuál sería la estrategia de las ovejas para cada uno de sus enemigos? ¿Cómo cuidarse del ladrón, de las asalariados, y del lobo?

10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

Veamos en primer lugar al ladrón.

Jesús identifica al enemigo de las ovejas como un ladrón que solo viene para hurtar, matar y destruir.

Este es un enemigo desconocido, sale de cualquier lugar de forma imprevista o inesperada. Esta al asecho encubiertamente y ataca al primer descuido.  Las ovejas no lo conocen. El ladrón tiene voz, grita a las ovejas, pero ellas no le ponen atención. Déjame aclarar, las verdaderas ovejas de Cristo, no se dejan confundir. Las que son ‘casi ovejas’ oyen a cualquier ladrón suficientemente audaz para confundir.

Hay un ladrón cerca, que quiere entrar para destruir. Siempre donde hay ovejas, hay ladrones de ovejas. Por eso se hace necesario, alarmas, perros ovejeros, protección, y sobre todo estar alerta constantemente.

Identificando a los ladrones y salteadores

Las intenciones del ladrón es robar, llevarse las ovejas a las cuales no ha cuidado, y no le pertenecen. El falso líder trata de robar las bendiciones y la siembra de otro líder. El ladrón no le importa el cuidado de la oveja, porque no le tiene cariño, no le ha costado nada su desarrollo, ni crecimiento. Es fácil endulzar el oído de las ovejas incautas con teorías fantásticas, para quienes no le reconocen como líderes.

Un ladrón, es aquel que roba la propiedad ajena, y un salteador es aquel que usa la violencia para tomar lo que no es suyo.

Los ladrones y salteadores se distinguían porque no entraban por la puerta del redil, sino que entran al corral saltando la cerca.  Esto indica el nivel de rebeldía y indisciplina que hay en su corazón. A veces estos falsos lideres son vistos como innovativos, pioneros, rompe paradigmas, pero poco a poco sale a relucir el verdadero carácter rebelde que los motiva a aislar a su congregación con doctrinas profundas, hasta el lenguaje y la cultura de la congregación cambian.

Usaban de la astucia y el engaño para pasar inadvertidos, y llegado el caso, no dudarían en usar la violencia espiritual produciendo miedo. Estos líderes tipo ladrón tienen una explicación  de todo el comportamiento humano que conducen al miedo. Las ovejas incautas llegan a pensar que este líder religioso es Jesucristo en persona.

Todo esto nos lleva a reflexionar sobre el hecho de que el Señor nos está advirtiendo del peligro de aceptar a cualquier líder espiritual sin haber examinado previamente su carácter, su enseñanza y su obra. En este sentido, es necesario que ejercitemos cada vez más nuestra capacidad de discernimiento, dado que no han desaparecido los falsos pastores y que el daño que pueden hacer es muy grande.

En resumen, ¿Cómo se identifica al ladrón? ¿Cómo identificar a un falso líder?

  1. Es desobediente y rebelde. No muestra sumisión a Dios. Forman sus congregaciones con cristianos de otras iglesias.
  2. Tiene apariencia de fe, de amor, de humildad, pero en el fondo de su corazón son personas rebeldes, rompen la disciplina, no se someten a las reglas.
  3. No alimentan, no cuidan a las ovejas; solo las utilizan para su propio beneficio egoístas.
  4. No solo roba, sino que asalta a la persona que esta desprevenida.

El Señor se refería a los líderes religiosos de la época,  Escribas y Fariseos. Ellos se hacían llamar los “pastores de Israel”.

El ladrón no hace nada duradero, permanente, no hace nada que signifique un sacrificio por la oveja, Son los que muestran interés por ayudar, pero que no hacen nada. Generalmente se pueden identificar porque aman el poder y el control sobre la oveja, la manipulan y la amedrentan.

¿Cómo se puede proteger la oveja del ladrón?

  1. En primer lugar, tiene que cultivar una relación íntima con Jesucristo. Mientras más cerca estés de Jesús, más protegido va a estar. No puedes poner tu vida espiritual en manos de los hombres; debes de cultivar la relación con Jesús de manera personal. No debes descuidar el tiempo devocional con Dios.
  2. El segundo se desprende del primero, no se puede delegar el crecimiento espiritual en lo que otras personas dicen o hacen. El crecimiento espiritual es ‘individual’; es la relación personal con el Espíritu Santo, quien revela y nos guía a toda verdad. A veces, estos líderes fuertes nos atraen porque tienen la apariencia de seguridad, de saber que hacer, de haber alcanzado el éxito, o un nivel profundo espiritualmente, al que nos gustaría llegar. Sin embargo, en su interior son fuentes sin agua; caminos sin salida, túneles sin luz., nubes secas que nada dan; solo llegan para robar, herir y matar a la pobre oveja indefensa. Estos líderes comercian con tu dinero, pero ellos nunca aportan de sus propios recursos; ayudan al prójimo con tu sacrificio pero ellos no están dispuestos a ser el ejemplo dando el primer paso; cuentan con tu tiempo, pero con ellos no se pueden contar porque nunca estas disponibles. Estos líderes están tan alto a tu alcance, que no puedes conversar personalmente con ellos. Hay una cadena de autoridad o círculos de poder alrededor de ellos, que ya no viven en esta tierra. Se sienten el rey de las ovejas. Pero todos ellos, terminan cayendo como un rayo desde el pináculo de su ‘ego’. Así como murió el rey del rock o el rey del pop,. Terminan con una sobredosis de poder.
  3. Tercero, hay que hacer una distinción entre el aspecto emocional con el aspecto espiritual. Hay personas que pueden ser nuestros amigos para pescar, pasear, pero no deben ser nuestros líderes espiritual porque no viven lo que practican; no hay sinceridad en sus vidas espiritual. Muchas veces seguimos alguien porque nos cae bien, son carismáticos, simpáticos, son amigos, y nos quedamos enganchados en una relación espiritual que no nos conviene. Nos dejamos guiar por falsos líderes, que al final nos dejan heridos, y casi muertos No sigas a un líder porque te cae bien, examina sus enseñanzas a la luz de la Biblia.
  4. Cuarto, la mejor estrategia contra los ladrones es la oración. El cristiano que ora es iluminado por el Espíritu Santo y discierne rápidamente donde hay un ladrón al acecho.

Si echamos un vistazo, tiempos atrás en el A.T., la situación con los líderes religiosos, los pastores de Israel,  era la misma que hoy en día; estos eran pastores sin corazón de pastor, no les importaban las ovejas, sino, lo que podían sacar de ellas. A estos pastores el Señor les hizo una gran reprensión:

Ez 34:2  Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y dí a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?

Ez 34:3 Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.

Ez 34:4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.