Daniel Casanova

Etapas en la transformacion espiritual III

Durante estos días hemos estado estudiando las cinco estapas por la que pasa el creyente a medida que Dios obra la transformación en su vida. La primera etapa es la crisis. Hay un momento cuando el cristiano esta descontento con su estado espiritual. Y luego pasa a la segunda etapa, que es buscar a Dios a solas. Es importante salir del bullisio o ajetreo de la vida cotidiana para conversar con Dios.

Ahora vamos a estudiar las últimas tres etapas:

  1. La sensación de pérdida o estado de confusión.

La palabra clave aquí es: PERDIDA.

Cuando comenzamos a buscar a Dios, al principio hay una sensación de perdida porque estamos valorando lo que tenemos que dejar atrás. También, hay una sensación de confusión, porque no tenemos claro el destino, ni el viaje por donde Dios nos va a llevar. Solo tenemos claro una cosa: que no queremos seguir siendo la misma persona. Estamos cansado de ser un cristiano ‘normal’ y queremos vivir una vida en un nivel sobrenatural.

En esta etapa, hay una sensación de vacío porque estamos andado por fe, caminando en lo desconocido, solo confiando que Dios está obrando en nuestra vida.

Algunos factores que influyen que esta etapa sea tan difícil son los siguientes:

  • No hay una visión clara del futuro.

Abraham cuando salió de su tierra no recibió un mapa completo con el destino. Dios nos va dando información a medida que pasamos tiempo con El.

  • Es más fácil regresar al pasado, que caminar al futuro.

La transformación puede ser un proceso muy confuso ya que impulsa a volver atrás, a lo conocido, y a menudo no hay una dirección clara hacia adelante.

Hasta que el capullo empiece a escaparse todo, hay oscuridad y esto puede ser muy molesto y confuso.

Durante la transformación no sólo estás confundido en cuanto a lo que realmente eres, pero de repente ya no estás seguro de nada. Estás en la oscuridad y no hay manera de saber hacia dónde vas a ir.

La transformación provoca el cambio y la reconfiguración de los procesos de pensamiento y la intuición, lo que puede añadir más confusión mientras este cambio está en marcha.

  • Hay un replanteo de las cosas antiguas, creencias, hábitos y tradiciones.

Al pasar por una transformación espiritual, uno comienza a cuestionar las reglas y creencias tradicionales con las que uno creció. Por ejemplo, uno puede empezar a cuestionar sus propias creencias religiosas o espirituales y buscar la confirmación o un entendimiento más profundo.

A medida que aprendes más, empiezas a ver lo poco que realmente sabes. Más conocimiento en realidad no conduce a “más” conocimiento, sino más bien a mas preguntas, que lleva a más y más búsqueda.

No todo es negativo; hay factores sumamente positivo que nos van ayudar en este proceso de transformación:

  • La sensación de libertad.

Si la gente supiera cuán agradable es la libertad, abrazarían lo desconocido y tomarían un salto de fe.

Lazaro esta siendo liberado de sus vendas y saliendo de la tumba.

Las personas que buscan la transformación espiritual tienen un sentido intuitivo que algo maravilloso les está esperando justo fuera de su zona de confort…

Dar un salto de fe es necesario.  No es casualidad que te sientas así.

¿Qué le permitirá dictar su vida, el miedo a lo desconocido o el amor a la libertad?

Dale confía, avanza, camina despacio pero constante. No te rindas; te caes, piensas en volver a tras. No lo hagas.

4.      Aprender nuevas lecciones de vida.

La palabra clave aquí es: NUEVA RELACION CON EL ESPIRITU SANTO

Las lecciones de vida usualmente fluyen en cada paso y etapa de nuestro crecimiento.

  • La confirmación del Espíritu Santo en tu vida.

Durante el proceso de transformación, desde el comienzo, usted va ha recibir la confirmación del Espíritu Santo: (1) que vas en la dirección correcta, y (2) que no vas solo.

  • Los resultados positivos ya empiezas a surgir. Es la sensación casi palpable, de paz en medio de la tormenta; el gozo en medio de la tristeza, la confirmación interna del testimonio del Espíritu Santo.

Romanos 8:16 “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”

Esto ayuda a confrontar los miedos con esperanza y lidiar con los momentos de tormentas espirituales. Porque aun en la barca, vienen tormentas a sus discípulos.

Si en el momento de confrontación, mantienes tu rumbo seguro, constante; no solo se desmorona  o se derrumbe el viejo hombre, sino que facilita el proceso de transformación espiritual.

Aprendemos mas de la persona de Dios y también descubrimos muchas cosas acerca de nosotros que no sabíamos.

Si usted siente que está pasando por una transformación, la mejor manera de lidiar con ella es aceptar los riesgos y disfrutar del paseo.

Llegamos a la quinta etapa en el proceso de  transformación aquí en la tierra; porque la 6ta será ‘la glorificación final’ cuando estemos en el cielo.

5. Surge la nueva persona, a una nueva vida.

La palabra clave aquí es: NUEVA VIDA.

En el proceso transformador el viaje, es tan importante como el destino.

Un cristiano que desea ser transformado a la imagen de Cristo, se enfoca en el destino; pero se preocupa por el viaje.

En el viaje aprendemos a apreciar, valorar, la ventaja de ser como Cristo cada dia.

A pesar de que el proceso puede ser doloroso, confrontador, confuso y pesado, es también una experiencia extremadamente poderosa que va a moldear o enriquecer su vida de manera asombrosa.