Daniel Casanova

Explicacion de “Yo Soy”

Revelar su santo nombre a Moisés implicaba pasar a un nuevo nivel con el Dios de sus padres, llegar una relación íntima. El nombre por lo general, solo se comparte con aquellas personas cercanas en una situación especial.

Cuando Dios le dice a Moisés: “Yo soy”, esta indicando que Él había estado presente y siempre estaría presente con su pueblo, dispuesto a intervenir en su favor. Esta respuesta distingue a Dios de todos los dioses extranjeros que la gente pudo haber conocido. La declaración “YO SOY” viene del verbo hebreo “ser o existir”.

2. Conocer el nombre le indicaba al pueblo que Moisés venía a ellos, enviado por una autoridad superior.

Moisés entendía que era tarea difícil convencer a Faraón que los dejara ir, y convencer al pueblo israelita que salieran. El necesitaba ir a ellos apoyado y respaldado por una autoridad superior. Los egipcios tenían muchos dioses, los israelitas adoraban a un Dios, desde Abraham, padre de su descendiente. Pero, ahora Dios está presente con su pueblo. Era consciente de su sufrimiento, deseaba liberarlos y tenía la intención de ser conocido a lo largo de todas las generaciones. (Éxodo 3: 7–15).

3. Conocer el nombre es señal de ir envestido de poder.

“Autoridad y Poder” son dos cosas diferentes. ¿En algún momento cuando era niño fue a casa de un vecino por orden de sus padres? ¿Recuerda cómo iba y le decía al vecino? Iba y le decía: ‘Mi papa dice que, necesita un martillo’ Usted iba seguro, porque iba en nombre de su papa, o de alguna otra persona de autoridad.

El poder se hubiera manifestado si al llegar a casa del vecino, usted le quita a las fuerzas el martillo de su mano.

El nombre ‘Yo Soy’, es una promesa de permanecer dentro del pueblo.

Por primera vez en la vida de los hijos de Abraham podían ver a Dios como un Ser cercano, y haciéndose responsable de la vida de ellos.

Luego ya en el desierto, fuera de Egipto, Dios le dijo a Moisés que no iría con ellos, que enviaría a su ángel; el pueblo se entristeció. Veamos el pasaje en Éxodo 33:1-23.

1 Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto.

y yo enviaré delante de ti el ángel,

pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.

4 Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno de ellos volvió a usar sus joyas, y trajes de lujos.

7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo levantó lejos, fuera del campamento, y lo llamó el Tabernáculo de Reunión. Y cualquiera que buscaba a Jehová, salía al tabernáculo de reunión que estaba fuera del campamento.

14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

En otras palabras, Moisés está diciendo: “¿Cómo van a saber los israelitas que tú confías en mí, si no vienes con nosotros? Una cosa es hablar en nombre de Dios, y otra cosa es estar al lado de Dios. Una cosa es creer que Dios esta en el cielo gobernando, diciéndole a Moisés que hacer; y otra cosa es saber que Dios está ahí en medio del pueblo, guiando su trayectoria por el desierto. Una cosa es tener las promesas de Dios, y otra cosa es tener al Dios de las promesas.

Dios le respondió: Está bien, voy a acompañarlos, porque realmente te amo y confío en ti.

EXPLICACION DEL NOMBRE ‘YO SOY’

Cuando Moisés le preguntó cómo se llamaba, Jehová contestó: “Yo soy el que soy” (Éxodo 3:14). Con esta declaración, Dios dice que, Él es autoexistente, eterno, autosuficiente e inmutable. Pero esta declaración también implica que Él está en el presente activo de la vida del hombre.

Entonces la frase bien pudiera interpretarse:

  1. Soy soy el eterno presente. El énfasis se concentra en su presencia continua, en su libertad de acción y en su soberanía, entre el pueblo.
  2. Soy soy el que hago todas las cosas; por mis todas las cosas existen. Yo soy el creador.
  3. Soy soy y llegaré a Ser lo que quiera. No como una declaración de Dios sobre su existencia distante y trascendental, sino como una promesa de estar activo personalmente con Moisés y el pueblo de Israel, de mostrarse presente con ellos.

“Yo Llegaré a Ser lo que yo quiera”. Así que Jehová puede llegar a ser todo lo que haga falta para cumplir sus propósitos. La presencia activa de Dios.

¿JEHOVÁ o YAHVEH? ¿Cuál es el nombre correcto de Dios?

Nos encontramos con tres problemas principales:

Primer problema es que, el hebreo primitivo carecía de vocales escritas, por lo tanto, solo se escribían las consonantes YHVH.

Segundo problema al cual nos encontramos es que, por respeto al nombre personal de Dios, se dejó de pronunciar, y en su lugar se leía “Adonai” (el Señor) o Elohim. Con el tiempo, los rabinos le pusieron las vocales de Adonai, sólo como ayuda a la pronunciación en el hebreo.

El tercer problema consiste en que, los cristianos que no tenían el trasfondo judío empezaron a leer y usar vocales latinas y así resultó la forma latinizada “Jehovah”, de donde viene “Jehová”.

Hoy en día, se han llegado al acuerdo general de que la pronunciación original y correcta debe ser Yahveh.

La pronunciación no es importante, siempre y cuando te dirijas a la misma persona con respeto y afecto. Por ejemplo, si su nombre fuera Santiago, ¿Cómo usted se llamaría Santiago o James? Bueno, eso depende si el que lo está llamando es una persona de habla inglesa o castellana. Y si usted se llamara José; ¿sería José o Joseph? También depende quien está tratando de pronunciar su nombre. Así que, no consumamos el tiempo en discusiones innecesarias. Dios se le manifestó a Moisés como el ‘Yo Soy’, Jehová, Yahveh. A nosotros se nos ha manifestado como Jesús el Cristo, El Rey de reyes, el que ‘era, el que es, y el que ha de venir.’ Y toda lengua, confiese que Jesús es el Señor. (Romanos 14:11; Filipenses 2:11)

Es impresionante lo que dice Pablo a los romanos: “Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.” (Romanos 14:9)

Cuando Jesús usaba la frase ‘Yo Soy’, no caía bien entre los judíos; porque ellos sabían que Jesús se refería al nombre de Dios, se hacía igual a Dios. Cuando nosotros lo leemos en español, no conlleva tan profundo el significado como en el idioma hebreo.

Sin embargo, el Nuevo Testamento está lleno de versículos que hablan de la superioridad y divinidad de Jesús.   El es nuestro Dios a quien adoramos y honramos con nuestra vida.

Juan 13:13 Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y tenéis razón, porque lo soy.

Juan 20:28 Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!