Daniel Casanova

Jesus dijo: ‘Yo Soy’.

INSTRODUCCION.

Hoy comenzamos una nueva serie sobre el “Yo Soy” de Jesús en el evangelio de Juan.

Cuando Jesús usó la frase “YO SOY”, hizo revelaciones específicas con respecto a su identidad y naturaleza. Estas revelaciones dejaron en claro a todos que, Él decía ser mucho más que un rabino o profeta; Jesús afirmó ser el Mesías.  Dios en forma humana.

En el Evangelio de Juan, Jesús hace siete referencias a sí mismo usando la frase “Yo soy”. Incluye las siguientes:

  1. ” Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca pasará hambre” (Juan 6:35).
  2. “Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12).
  3. “Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos.” (Juan 10: 9).
  4. “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.” (Juan 10:11).
  5. “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera” (Juan 11:25).
  6. “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14: 6).
  7. “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.” (Juan 15: 1).

Pero, no nos adelantemos. Antes de proseguir tenemos que regresar. Debemos ir al libro de Éxodo capítulo 3. Allí en el monte Horeb se encontró Moisés con Dios. Dios le ordena que regrese a Egipto y que le diga a Faraón que deje en libertad al pueblo israelita.

11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?

12 Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte.

13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?

14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.

15 Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.

YO SOY: (Éxodo 3:14) Este nombre de Dios, dado por Él a Moisés, es una forma del hebreo “ser“. Expresa su auto existencia y la inmutabilidad de su naturaleza. Él es el “eterno presente”, porque Él siempre ha sido y siempre será. Porque Él existe fuera del tiempo, Él está siempre en el presente. Él no cambia ni cambia de parecer. Él es inmutable. Se escribiría YHWH (Yaweh)

Yo soy no solo significa que es en el presente, sino que permanecerá siendo en el futuro.

Apocalipsis 1:4 dice: “el que es, y que será y que ha de venir.”

Apocalipsis 4:8 dice: “y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir.”

LA IMPORTANCIA DE CONOCER EL NOMBRE.

Moisés necesitaba saber el nombre de Dios, quien lo estaba mandando ir a Faraón. Ir a Faraón no era una labor pequeña, porque precisamente, Moisés había salido de Egipto huyendo. Por temor que el padre del presente Faraón lo matara. Por otro lado, Moisés no había recibido elogios, ni aceptación de su misma gente. El mismo pueblo israelita lo veía como un traidor pues era el hijo adoptivo de la hija de Faraón. Moisés siendo hebreo, no pasaba los mismos problemas que los demás hebreos. Y ahora, ¿Cómo convencer al pueblo que era tiempo de salir de Egipto, de las casas, de los trabajos, de cierta ‘costumbre’? Hacer algún cambio suele ser difícil para algunas personas. En muchos casos, se prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer. Moisés no estaba seguro de que su misma gente lo aceptaría como el líder del Éxodo.

  1. Conocer el nombre es señal de proximidad.

Para Moisés, hasta ese momento, Dios era un ser lejano e impersonal.

Dios se había revelado antes; estaba en el conocimiento del pueblo judío las historias que habían pasado de forma oral desde el tiempo de su padre Abraham.

Los diferentes nombres de Dios conocidos hasta el momento, habían dependido de la revelación de Dios y del papel que Dios había realizado en el contexto de la necesidad de una persona en un momento dado. Moisés quería conocer a Dios a un nivel personal.

Por ejemplo estaba el nombre:

ELOHIM: (Génesis 1:1), la forma plural de Él o Eloah, que mostraba a Dios en su infinita plenitud de Fuerza y Poder en la creación.

Desde la primera frase de la Biblia, el poder de Dios es evidente como Él (Elohim) crea el mundo con el poder de su palabra. Génesis 1:26 describe la comunicación en plural: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…”

Elohim es el nombre dado al Dios creador del universo y de la raza humana.
ADONAI. Abraham llamo a Dios, Señor Soberano (Génesis 15:2). Adonnai significa Señor. Alguien que gobierna. Se refiere a un controlador soberano, señor, amo, dueño.
DIOS TODOPODEROSO (EL SHADDAI): “El Poderoso de Jacob” (Génesis 49:24). Aquí el mismo Jacob considera a Dios El Shaddai para referirse a su poder máximo y a su soberanía. Otros nombres similares son “Señor Todopoderoso”, “Señor Dios Omnipotente” y “El Fuerte de Israel”

EL ROI: “Dios que ve” (Génesis 16:13).

La sierva de Sara, Agar, invocó a Dios por este nombre cuando el ángel del Señor se le apareció en el desierto. Sola y desesperada después de haber sido expulsada por Sara (Génesis 16:1-14), el Señor le aseguró que él estaba consciente de su situación y que haría de su hijo que iba a nacer, Ismael, una gran nación.

El Roi no es un Dios lejano y distante, sino uno que ve las necesidades de su pueblo, escucha sus oraciones y viene a socorrerle en momentos de dificultad.
DIOS ETERNO (EL-OLAM): (Génesis 21:33).

Abraham cerró el trato con Abimélec y Ficol en Beerseba. Abraham mientras vivía largo tiempo en el país de los filisteos, allí en Beerseba, plantó un árbol y adoró al Dios Eterno.

La naturaleza de Dios es sin principio y sin fin, el que nunca dejará de ser. Él está fuera del tiempo que lo controla sin ser limitado por ello de modo alguno a horas, minutos, pasado, presente o futuro.

JEHOVAH-JIREH: “El Señor proveerá”

Abraham llamó a Dios por este nombre después de que Dios detuvo su mano de sacrificar a Isaac y en su lugar proveyó un carnero para el sacrificio. (Génesis 22:14)

Ahora en el desierto de Madián, Moisés necesitaba algo más; necesitaba tener su propio encuentro con Dios, y conocer Su nombre.

Piense en un amigo íntimo. ¿quisiera conocer su nombre? Claramente, si usted no supiera siquiera cómo se llama, ¿se sentiría muy unido a él? Pues ocurre algo parecido en el caso de Dios. ¿Cómo vamos a tener una amistad estrecha con él si no sabemos que se llama?

Mañana continuamos….