Daniel Casanova

La Verdadera Riqueza

“Los amigos falsos son como las sombras, solo nos siguen cuando brilla el sol.”
“Nuestra tarea es amar a las personas; la tarea de Dios es cambiarlas. Si nosotros nos pasamos a la parte de cambiar a la gente, nos estamos metiendo en el terreno de Dios”. John Stallings

En el Nuevo Testamento, Jesús narra la historia del Rico necio. Lucas 12:13
Dice la historia Bíblica que la heredad de un hombre había producido mucho. Dios le había bendecido mucho; al igual que a nosotros. Piense bien, si hace una lista de las cosas que tiene, se dará cuenta que tiene más que el 75 % del resto del mundo.
En medio de aquella abundancia, el hombre rico se hace una pregunta muy interesante -¿Qué haré?. Él estaba dispuesto hacer algo, no era de lo esperan que las cosas suceda, el hace que las cosas sucedan. Trabaja fuerte, y está dispuesto a seguir trabajando para seguir creciendo sus posesiones materiales.
En medio de aquella reflexión, el comete tres grandes errores: primer error es pensar que puede alimentar el alma con los bienes materiales. Se puede comprar la comida pero no el apetito, se puede comprar la medicina pero no la salud; se puede comprar una casa pero no se puede comprar un hogar.
El segundo error fue pensar que tiene muchos años de vida. Él pensaba que era indestructible; viviría muchos anos. La vida le puede cambiar en un minuto. Que equivocado está el joven, o el adulto que piensa que tendrá muchos años de vida; porque la vida es tan incierta y la muerte es tan segura; que en cualquier momento nos puede sorprender.
El tercer error que cometió este hombre fue en pensar que el propósito de la vida es vivir bien; dice que se dijo así mismo: le diré a mi alma repósate, come, bebe, regocíjate.
Vivimos en una sociedad donde su dios es la comodidad, y el placer. Uno de la creencia fundamental es que buscar la felicidad a todo costo, y evitar todo tipo de dolor. La palabra sacrificio se va extinguiendo del vocabulario de la sociedad humana. No se piensa en hacer algo por el bien de otra persona a costa del dolor propio. El ser feliz va desligado del dolor ajeno; cosa que está muy lejos de la verdad; cuando ayudamos a alguien, cuando favorecemos a otra persona nos acercamos más a la felicidad que cuando la ignoramos.
El hombre rico en su reflexión nunca contempló ayudar, dar, compartir con los demás las bendiciones que había recibido. Su meta fue acumular más y más. Dice la Biblia en Proverbios 13:7 “Hay quien pretende ser rico, y nada tiene; hay quien pretende ser pobre, y tiene una gran fortuna.”

La verdadera riqueza no es la cantidad de cosas que almacenamos, sino la que compartimos. Lo que nos hace verdaderamente rico es el compartir; invertir en la vida de las demás personas es lo más importante en este mundo.
Nuestra mayor inversión es en las relaciones humanos porque:
a. El alma no se alimenta con cosas materiales. La felicidad no se alcanza con el dinero
b. Dios le bendice para bendecir a otros. El dinero es un medio de bendición. No debe ser el fin de la vida
c. La vida es corta, y tiene que buscar el reino de Dios primero….no sabemos cuándo tendremos que partir de este mundo; y puede ser en cualquier momento.
Mateo 6:33Reina-Valera 1960 (RVR1960)
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
d. Es más importante hacer tesoros en el cielo que aquí en la tierra
e. Es más importante poseer las cosas, que dejar que las cosas te posean.. Y la única forma de lograr eso es compartiendo lo que se posee con los demás.
Dice Mateo 6:19-21 en la traducción en lenguaje actual sobre la riqueza verdadera
19 »No traten de amontonar riquezas aquí en la tierra. Esas cosas se echan a perder o son destruidas por la polilla. Además, los ladrones pueden entrar y robarlas.
20 Es mejor que amontonen riquezas en el cielo. Allí nada se echa a perder ni la polilla lo destruye. Tampoco los ladrones pueden entrar y robar.
21 Recuerden que la verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón.

El invertir en los demás es convertir a Dios nuestro socio mayoritario. Dicho de otro modo, Dios se hace socio mayoritario de nuestra vida cuando nosotros invertimos en la vida de los demás.
He aprendido que cuando yo me preocupo y me ocupo en las necesidades de los demás; Dios se preocupa y se ocupa en mis necesidades. Y de una forma milagrosa, veo mis necesidades encontrando solución.

Una manera fácil y sin costo Cuando tú oras por otros, Dios te escucha y los bendice, y algunas veces cuando tú estás seguro y feliz, recuerda que alguien ha orado por ti.
El rico de la historia de Jesús en el evangelio de Lucas, fue un rico necio porque uso sus riquezas de forma egoísta; pero se puede ser rico e inteligente. Ahora, ¿Como ser un rico inteligente?
Dios quiere que disfrutes de las bendiciones y comodidades de la vida, pero no a expensas de ‘robarle a Él’. No puedes ‘hacer negocio’ con un dinero que no te corresponde. En la vida puedes llegar a pensar que eres dueño de algo, que las cosas te pertenecen. La realidad es que no somos dueño de nada, solo somos administradores. Todo lo que poseemos nos ha sido dado por Dios para que lo cuidemos, y lo desarrollemos. Somos simples mayordomos.
Prosperidad no es la acumulación de los bienes materiales, es la capacidad de disfrutar en paz lo que se posee.

“Nuestra prosperidad no debe ser medida por lo que acumulamos, sino por la manera en que invertimos los recursos que Dios nos da para el beneficio de otros”

Si todavía no te he convencido que es beneficio invertir en las demás personas; aquí te doy otras razones.
1. Nos enseña a producir frutos espirituales
“Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.” . Titus 3:14
La versión de la Biblia del Lengua Actual dice “Los nuestros deben aprender a hacer lo que es bueno, y ayudar a otros. Así vivirán como personas útiles”.
Las personas que comienzan a invertir en las personas comienzas poco a poco y luego descubren que tienen más cosas para dar. Es como cuando se hace un pozo, mientras más tierra se saca, más espacio hay para el agua. Mientras se deja a un lado el egoísmo, mas frutos espirituales damos.

2. Prueba nuestro amor por Dios
1 Juan 3:17…. Si un rico ve que alguno de su propia iglesia tiene alguna necesidad, y no lo ayuda, ese rico no ama como Dios ama. (TLA)
Canta autor cristiano Juan Romero decía”puedes dar sin amor, pero no puedes amar sin dar”. Es imposible amar sin tener la necesidad de dar, de compartir.

3. Agradamos a Dios cuando ayudamos a otros
Hebreos 13:16.. Nunca se olviden de hacer lo bueno, ni de compartir lo que tienen con los que no tienen nada. Ésos son los sacrificios que agradan a Dios. (TLA)
Dios está interesado en el bienestar de la sociedad. Él no es quien produce el hambre, la guerra, el robo, el atraco. Él le proporciona suficiente s recursos al hombre para que lo comparta con los que menos tienen; pero si este en su egoísmo, su afán de conquistar, y su ambición de poseer más y más; no lo comparte; entonces no podemos hacer a Dios culpable.
A Dios le agrada que ayudemos a los que menos tienen.

4. Cuando ayudamos a otros lo hacemos para Jesús también
Mateo 25:40. “Yo, el Rey, les diré: “Lo que ustedes hicieron para ayudar a una de las personas menos importantes de este mundo, a quienes yo considero como hermanos, es como si lo hubieran hecho para mí.” (TLA)

El cristiano cree que cualquier ayuda al prójimo es hecho directamente a Jesús.

5. Es un testimonio poderoso al mundo de nuestra fe y amor por Dios
” y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía..” Isaías 58:10.
El mundo que está en tinieblas ve la luz de Cristo en su vida a través de sus buenas obras. Que idea poderosa; nuestro comportamiento altruista rebela el Cristo que vive en nuestros corazones y que tanto amor le profesamos.

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