Daniel Casanova

UN BENEFICIO EXTRAORDINARIO DE LA PRUEBA: LA PACIENCIA.

La semana pasada nos quedamos en que, Santiago nos presenta una idea sorprendente cuando le decia a los cristianos que estaban siendo perseguidos, que podian encontrar gozo en medio de la prueba. Hoy vamos a estudiar el beneficio extraordinario y necesario que recibimos cuando soportamos los problemas.

Santiago 1:4 Por lo tanto, deben resistir la prueba hasta el final, para que sean mejores y puedan obedecer lo que se les ordene.

La paciencia no es otra cosa que la capacidad de soportar las dificultades. El cristiano puede resistir a pesar de su debilidad humana.

Isaías 26: 3.. Tu guardaras en perfecta paz, a todos los que confían en ti. A todos lo que concentran en ti sus pensamientos.

La palabra paciencia hace referencia a una inquebrantable resistencia ante los problemas y dificultades de la vida.

¿Cómo se adquiría la paciencia? ‘Con las pruebas de la vida’. Entonces, cuando pidas por paciencia, sabes que te vendrán pruebas, y dificultades. El tiempo de crisis te hara una persona paciente.

A través de los problemas de la vida se aprende valiosas experiencias que no se pueden aprender de otra manera.

Los beneficios de la paciencia:

Una de las partes más difíciles de la vida cristiana es tratar de contestar la pregunta, ‘¿Por qué nos permite Dios pasar por pruebas y tribulaciones?’

Esta en nuestra mente la idea que, un Dios de amor no permitiría nunca que sus hijos pasaran por crisis y tribulación.

¿Hay beneficio del tiempo de prueba?

La Biblia enseña claramente que Dios ama a aquellos que son Sus hijos, y “todas las cosas les ayudan a bien.” (Romanos 8:28).

Eso significa entonces que, las pruebas y tribulaciones que Él permite en nuestras vidas son parte de esas cosas que nos ayudan a bien.

Los problemas que se van adquiriendo a través de los años formarán las experiencias vividas, y darán la capacidad para:

  1. Tener un conocimiento pragmático, real, practico de la vida. Un punto de vista claro del mundo en que vivimos es necesario para no deprimirnos. Las falsas expectativas con lleva a esperar de la vida y de las personas, una perfección que no existe. Las falsas expectativas nos llevan a las decepciones, y las decepciones nos llevan al enojo, a la tristeza, y finalmente a depresión. No todo es color de rosas, hay gente mala en este mundo, hay injusticia, hay desengaños. Aceptar esa realidad, nos hace personas mentalmente y espiritual sanas. ¿Quieres aprender a manejar el enojo, la ira, y los sentimientos de venganzas? Entonces, aprende a manejar tus expectativas. La paciencia, que habla la Biblia, tiene que ver con tener una expectativa sana de la circunstancia que nos rodean.
  2. Regular las emociones. Para resistir en tiempo de crisis es esencial aprender a reconocer y a controlar las emociones. Mientras mas paciente seamos más control vamos a mostrar frente a las crisis. La madurez emocional se evidencia con la ecuanimidad.
  3. Tener un comportamiento social que conlleve compasión, altruismo y empatía. Nuestra humanidad no solo se mide por la capacidad de cometer errores; sino también, por la capacidad de reconocer que los demás también cometen errores porque son humanos. No esperemos de los demás una perfección que nosotros no somos capaces de lograrla. La compasión es poner el corazón en el trato a los demás. Es tratar a los demás como quisiera ser tratado.

La empatía es la capacidad de sentir el dolor ajeno. Y una persona que ha pasado por un dolor, es la que mejor esta capacitada para  entender y comprender el dolor que otra persona esta pasando. Dios nos consuela para que consolemos.

  1. Tener conocimiento de las propias virtudes y debilidades. Como la paciencia se adquiere a través de las pruebas, y las pruebas se encargan de enseñarnos que ‘somos humanos’ y que algunas veces fallamos. Una persona paciente es sabia, y una persona sabia tiene un claro concepto de la vida: hay triunfos y fracasos. Si me caí hoy, puedo levantarme; si fracasé hoy, puedo tratar mañana, ahora con un nuevo enfoque, una nueva actitud, un poco mas humilde y precavido; y ahora, después del fracaso con esa nueva información, continuo en esta vida de aciertos y desaciertos.
  2. La paciencia que se adquiere a través de las pruebas de la vida nos da la capacidad para tomar decisiones en calma. Una mente en paz conduce a más aciertos que a errores. Aquí, mientras estemos en este mundo, vamos a cometer errores, eso es inevitables. Pero, una mente tranquila, serena, controlada está en mejor posición para tomar decisiones sabias, mas coherente con la realidad.
  3. Enfrentar los cambios que se presenta en la vida, y que tienden a producir incertidumbre. Los cambios ocurren con tanta rapidez que cuesta trabajo adaptarse apropiadamente a cada uno de ellos. Los cambios crean incertidumbre. ¿Por qué el temor a la muerte es tan generalizado? Por la incertidumbre que hay en el mas allá.

La persona que ha vivido tiempos de crisis y lo ha superado, esta seguro que todo pasa. Y como me dijo un amigo un día, ‘todo se puede, y nada tiene que ver.’ Quien enfrenta los cambios y los acepta como algo normal de la vida, va a estar en mejor posición para pasarlos que aquellos que sin fe y esperanza se enfrentan a ellos. La fe se proyecta en el conocimiento que no tienen que pasarlos solos, Dios esta siempre ofreciendo su ayuda a quienes la quieren recibir. La esperanza tiene que ver con la seguridad que el mañana, cualquiera que sea, va a ser mejor, si se tiene a Jesucristo de compañero en el camino de la vida.

  1. Por último, la paciencia que se adquiere a través de las pruebas de la vida, debe llevarnos a poner los ojos en Jesús, ‘Autor y consumador de la fe.’ (Hebreos 12:1-2)

Llega a un momento en el cual la paciencia se conecta con la fe y entre ellas, paciencia y fe, se funden de tal forma, que una no puede vivir sin la otra. Por eso nuestros abuelos, que han pasado por muchas pruebas en su vida, son personas que imparten fe y confianza.

¿Cuál es la meta final de las pruebas en la vida del creyente?

Para el creyente, todas las pruebas y tribulaciones tienen una meta final. Recuerda que nada de lo que te esta pasando es por casualidad. El sabio alfarero sabe que cada golpe al barro, cada corte, cada fricción, es necesario para formar la hermosa vasija que tiene en mente. El propósito se proyecta hasta en la forma que prepara y amasa el barro.

Dios sigue usando los problemas para que seamos transformados más y más a la imagen de Jesucristo. Esta es la meta del cristiano, y todo acontece en su vida para permitirle alcanzar esa meta.

La paciencia es una evidencia de madurez espiritual.

Volviendo a Santiago 1:3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

En otras palabras: ‘Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades.’

Lo que diferencia un creyente inmaduro de un creyente con madurez espirituales, es la capacidad de resistir,

Usted nunca llegará a ser un cristiano perfecto, es decir, completo, plenamente maduro, si no concluye la prueba hasta el final y es allí,  precisamente, donde se logra la paciencia. Por lo tanto, algunos creyentes nunca han crecido espiritualmente, sino que han permanecido en un estado de infancia espiritual.

La última prueba que pasa esos grandes relojes, manómetros medidores de presión de aire, o gas, es la prueba de la presión. Por ejemplo, un reloj de esos que miden la presión de aire a 200 libras, antes de sacarlos al mercado, para probarlos le ponen presión a 300 libras, si resiste, y pasa la prueba, entonces lo sacan para la venta, sino pasa la prueba, se desarma de nuevo, y se recicla.. y se arregla hasta que pase la prueba. Somos un reloj de presión, vamos a ser probados para saber si pasamos la prueba. Solo que, recuerda que la prueba no es para conocimiento del maestro; mas bien, es para el conocimiento del alumno. Y así, sabe donde esta mas fuerte, y donde necesita ayuda.

Las pruebas son los medios que Dios usa para producir la madurez (ver Heb. 5:8-9). La madurez no es un conocimiento teológico únicamente, sino que es ¡fidelidad a la prueba diaria!

Un cristiano maduro refleja las siguientes características:

(1) Perfección. Esta completo, no es sin defecto. La perfección tiene que ver con que está completamente equipado; tiene todo lo necesario para reflejar a Cristo en su comportamiento diario.

(2) Un cristiano maduro actúa con integridad, sin dobles, sin términos medios, no es tibio.  ver I Tes. 5:23).

(3) Un cristiano maduro actúa con tolerancia. Un cristiano maduro tiene más tolerancia, que se proyecta en amor al prójimo.

¡La madurez es lo que somos no lo que sabemos!

Es un fruto que vemos y desarrollamos durante la crisis.

La paciencia y el Espíritu Santo.

Veamos el fruto del Espíritu de acuerdo a  Gálatas 5:22-23  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Recuerde el dato, es un solo fruto con nueve ingredientes o manifestaciones. Una de esas manifestaciones es la paciencia.

Eso quiere decir, que no hay forma que usted pueda soportar la prueba y mostrar resistencia o paciencia sin buscar la comunión, y la llenura del Espíritu Santo.

¿Pero cómo se produce la paciencia en usted?

Lo más interesante aquí es que, la paciencia es el fruto del Espíritu Santo. Usted nunca llegará a ser paciente tratando de ser paciente. Es más, le digo una cosa, mientras más usted luche por ser paciente más será el sentimiento de fracaso en su vida espiritual. No se afane por ser paciente; aprenda a descansar en el Señor. Pero, el Espíritu Santo tampoco le dará la paciencia en una bandeja de plata y se la ofrecerá a usted como un regalo, si usted no tiene interés en conocer al Espíritu Santo. ¿Y cómo se sabe si usted tiene interés en conocer a una persona? Pues fácil, cuando le interesa pasar tiempo con esa persona.  Aquí va lo mas importante de todo, no se puede llegar a la madurez espiritual sin el tiempo devocional diario. olvídate de la paciencia si no quieres pasar un tiempo orando y leyendo tu Biblia en un momento tranquilo cuando puedas oír la voz de Dios conversando contigo.

Usted tiene que cultivar la relación de amor con el Espíritu Santo a través de su tiempo devocional.

Lo repito, nunca tendremos la llenura del Espíritu Santo, tan necesaria para alcanzar la paciencia, sin pasar tiempo con el Espíritu Santo.

La paciencia, estimado oyente, le llega a uno a través del sufrimiento y de las pruebas.”

Dios completa, nos perfecciona a través de los tiempos de crisis.

LO QUE NO TE DESTRUYE, TE CONSTRUYE.