Daniel Casanova

El Canto de Moises, es Nuestro Canto.

Veamos lo que paso en Éxodo 15 y entenderemos porque aquí estos adoradores lo vuelven a cantar. Ahora, no pretendas encontrar en el canto del culto en Apocalipsis las mismas palabras y detalle por detalle o una reproducción exacta del cantico en el Éxodo. Juan escribió un resumen de los conceptos principales.

Moisés alabo a Dios por la victoria sobre el ejército de Faraón, y como pasaron seguros el mar Rojo.

El canto de Moisés es un canto de victoria. Volvamos a leer leamos Éxodo 15, ahora en otra versión de la Biblia, y anota algunas palabras que saltan a la vista.

1  Entonces Moisés y los israelitas cantaron en honor de Dios este himno:

«Voy a cantar en honor de mi Dios, pues ha tenido una gran victoria: ¡hundió en el mar caballos y jinetes!

2 »Yo le dedico este himno, porque él me da fuerza y me salva.

6 »Dios mío, con tu gran poder destruiste al enemigo,
7 con la grandeza de tu majestad, derribas a los que se levantan contra ti. Desatas tu ardiente furia y los consume como a paja.

11 »Dios mío, ¡no hay otro Dios como tú! ¡Sólo tú eres grande! ¡Sólo tú eres poderoso!
Tú has hecho grandes maravillas; tú nos llenas de asombro.

16 ¡Todos ellos se llenarán de angustia y de terror!

»Dios mío, tu gran poder los dejará espantados, ¡inmóviles como piedras,
hasta que tu pueblo haya pasado!
17 Dios mío, tú nos llevarás a la montaña que elegiste para ti, y allí nos harás vivir para siempre. ¡Tú mismo la hiciste! ¡Tú mismo preparaste allí tu casa!

18 »Dios mío, tú reinarás hoy, mañana y siempre».

En Apocalipsis, Juan describe un resumen de este cantico. Su importancia es que, así como los israelitas dirigidos por Moisés entonaban un cantico a Jehová por la liberación milagrosa de los egipcios, este grupo en el cielo, dedican a Dios y a Cristo la liberación total de sus vidas.

Un gran principio de la adoración es que es para Jehová, y no para el hombre. Cuando adoramos a Dios con cánticos, nuestra audiencia es Jehová mismo y no las personas a nuestro alrededor. Moisés dedicó su canto a Jehová, ahora en Apocalipsis es mismo canto es dedicado al Cristo. La adoración es para Cristo, salvador y redentor de sus vidas.

 

3 Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:

 Grandes y maravillosas son tus obras,  

Éxodo 15:11 »Dios mío, ¡no hay otro Dios como tú! ¡Sólo tú eres grande! ¡Sólo tú eres poderoso!
Tú has hecho grandes maravillas; tú nos llenas de asombro.

Señor Dios Todopoderoso;

Éxodo 15:6 »Dios mío, con tu gran poder destruiste al enemigo,
justos y verdaderos son tus caminos,

Éxodo 15:7 con la grandeza de tu majestad, derribas a los que se levantan contra ti. Desatas tu ardiente furia y los consume como a paja.

Rey de los santos.

            Éxodo 15:18 »Dios mío, tú reinarás hoy, mañana y siempre».

4 ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.

Éxodo 15:14  »Oyen los pueblos y tiemblan».

Cuando Dios revele sus obras a través de sus juicios en las plagas de los siete ángeles,  el anticristo con todo su ejercito será vencido y destruido en la batalla ‘del gran día del juicio de Dios, el Todopoderoso.’ (Apocalipsis 16:14) En la batalla del Armagedón este gran ejército se preparará para venir contra Israel, pero realmente vienen contra Dios. Es un desafío muy personal. Dios peleará en favor de su pueblo judíos y cristianos. Será un evento sobrenatural, sin intervención de las armas humanas. Una vez, que este ejercito desafiante sea completamente destruido milagrosamente, el resto del mundo comprenderá que no hay Dios como el Dios de los cristianos.

Dios le dio la victoria de manera milagrosa al pueblo recién salido de Egipto, y Moisés entonó el canto dedicado a Jehová, el verdadero Dios. El pueblo con gozo se unió en la celebración con Moisés, así,  el gran coro en el cielo tiene su canto de victoria.

Hermanos, después de las plagas en forma de muerte, de tormenta, de hambre, de persecución, hay un final glorioso para el pueblo de Dios. Sabemos que, al final la victoria es segura. Recuerde que, ‘somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amó’ (Romanos 8:28-31). ¿Has pensado alguna vez que el pueblo cristiano es mas que vencedor?  Yo me conformo con ser vencedor; pero ¡más que vencedor! Eso es algo, mucho más allá de lo puedo imaginar. ¡Aleluya!

No le creas a Satanás y a sus medios de comunicaciones cuando quieren intimidarnos, y hacernos creer que somos insignificantes, y pocos. 1 Juan 4:4 dice, ‘Hijitos, ustedes son de Dios y por esto ya han derrotado a los enemigos de Cristo porque el que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.’

No espere ver al enemigo en el suelo derrotado, ya desde hoy proclame la victoria. Este versículo no esta en futuro, esta en pasado: ‘ya han derrotado a los enemigos de Cristo.’

La alabanza del cristiano no solo tiene una dimensión preterista, pero si también, futurista. Podemos alabar a Dios por lo que hizo en el pasado, pero, nuestra fe, nos lleva a ver lo que hará en el futuro en bienestar de su pueblo. Nuestro futuro es mucho mejor que nuestro pasado. El mal no triunfará al bien. Al final veremos como todo el mundo ‘arrodillados, reconocerán que Cristo es el Señor.’ No se deje convencer por los voceros del diablo, ‘el que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.’

Hoy puedes creer lo que dice Job 8:7 Y aunque tu principio haya sido pequeño,
Tu postrer estado será muy grande
.