Daniel Casanova

LA SEXTA SECCION DEL  CULTO CELESTIAL

LOS .SIETE ANGELES

Esta semana vamos a estudiar la sexta sección del culto de adoración en el cielo. Es muy interesante porque se usa el canto que Moisés compusó y el pueblo entonó  para alabar a Dios después de haber pasado el Mar Rojo.

En cambio, los israelitas cruzaron el mar sobre tierra seca, pues el agua formaba dos grandes paredes, una a la derecha y otra a la izquierda.

Así fue como aquel día Dios libró a los israelitas. Todos ellos pudieron ver los cuerpos muertos de los egipcios, tendidos a la orilla del mar. Al ver que Dios había derrotado a los egipcios con su gran poder, los israelitas decidieron obedecer a Dios y confiar en él y en Moisés. (Éxodo 14:29-31)

Lo que vamos a encontrar en Apocalipsis es una versión sintetizada del canto de Moisés, pero, no deja por eso de ser significativa. Otro aspecto es que, no es una alabanza mirando al pasado la obra de Dios, pero, si mirando al futuro. Aquí hay un reconocimiento del gran poder de Dios manifestado en el desenlace final cuando el hombre en lugar de arrepentirse y buscar a Dios, se endurece y lleno de odio se organiza para pelear contra el pueblo de Dios.

Antes de entrar de lleno a ver el culto de adoración, detengamos a ver los siete ángeles que se unen al compañerismo de los presente en esta sección del culto.

Apocalipsis 15:1-4

1 Vi en el cielo otra señal, grande y admirable: siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas se consumaba la ira de Dios.

En esta sección se unen siete ángeles. La presencia de estos agentes especiales es reveladora, porque, ellos traen a la tierra las últimas siete plagas de Dios para el hombre. Estas plagas su objetivo principal no es proporcionar castigo al hombre a través del dolor, y la tragedia. Estas plagas representan el llamado desesperado de Dios al arrepentimiento en la última oportunidad para la humanidad. De la misma manera, las plagas en Egipto tenían el propósito ablandar el corazón Faraón y dejara ir al pueblo israelita. Por el contrario, ¿Qué hizo Faraón? No se arrepintió, más endureció el corazón.

Si leemos el capítulo 16 de Apocalipsis veremos la descripción de los siete juicios de Dios sobre la tierra.

Primer ángel, afectará la vida de los que decidan seguir a Satanás, y se dejen poner su marca. Estas personas van a sufrir de llagas malignas. ¿Qué será? ¿Cáncer en la piel, o surgirá una especie de lepra?

Segundo ángel afectará la vida marítima produciendo muerte a todos los animales acuáticos.

Tercer ángel afectara la fuente de agua potable; produciendo escases de agua a alta escala.

Este tercer ángel tiene palabras de alabanzas para Dios con mucho significado: proclama la santidad, y la justicia de Dios. Mientras los hombres estarán más que nunca enojados contra Dios, y blasfemando su nombre. Este ángel recuerda que Dios es justo y todo lo que hace está dirigido por su justicia divina. La obra de Dios no está arraigada en el odio o guiada por la sed de venganza; más, es la recompensa al hombre por su desobediencia.

Cuarto ángel afectará el sol produciendo un intenso calor a los moradores de la tierra.  Note la reacción de la gente en lugar de buscar a Dios, dice Apocalipsis 16:9, ‘maldijeron a Dios, no se arrepintieron, y ni buscaron al único que los podía salvar.’

El quinto ángel afectará la capital donde el presidente, o primer ministro de este gobierno mundial tenga sus oficinas. Mientras el resto del mundo está sufriendo el calor, en la ciudad donde este el anticristo habrá oscuridad.  Hacia rato que su alma se la había vendido al diablo; ahora es el reflejo visible de esa oscuridad espiritual que lo envuelve. Es increíble como el dolor ennoblece a las personas humildes, pero, endurece a los arrogantes.

El sexto ángel afectará al rio Éufrates que se secara, y formará una gran carretera para que el ejército de las naciones controladas por el anticristo pueda venir a pelear contra Israel.

El séptimo ángel traerá a los hombres el anuncio que todo ha terminado.  Ya no habrá más oportunidad para arrepentimiento. Este anuncio ira acompañado por un gran terremoto, truenos y relámpagos. Esta descripción tiene un significado simbólico muy importante. Cuando Jesús murió en la cruz, Mateo nos dice que, Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.

51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;

52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; (Mateo 27:50-52)

Lucas nos dice que, ‘Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.

45 Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad.

46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.’ (Lucas 23:44-47)

Dios quiere que sepamos que, así como su amor se manifestó en el sacrificio de Cristo, y nos da la oportunidad de regresar a Él; y si el hombre rechaza ese regalo tan importante, y valioso, despreciando a Cristo, expone su destino en las manos de satanás. De esa forma, recibe justamente lo que desea: ser gobernado por el maligno, y no vivir en la eternidad con Dios. Si se rechaza la luz, la otra alternativa posible es vivir en la oscuridad.

El hombre al maldecir, y rechazar a Dios, está exponiéndose al castigo eterno; y así el mismo se cierra a la posibilidad de la gloria eterna.